viernes, 30 de noviembre de 2012

Si no lo tenéis claro aún, aquí van más pruebas.

¡Hola a todo el mundo!

Va a parecer un poco cansino este tema, pero es que no puedo por menos remarcar el asunto. En una ciudad del tamaño de León (150.000 hab.) el uso del coche es del todo inútil. Este es el mensaje central de la entrada, pero voy a profundizar más.

No voy a ser hipócrita. Hoy mismo tuve la necesidad de utilizar el coche. Yo no creo que tengamos que hacer desaparecer los coches de la faz de la tierra, pero lo que sí debería de desaparecer es el uso abusivo del mismo. Mi caso particular de hoy ha sido que tuve que ir de una punta de la ciudad (o más bien de un pueblo cercano a León) hasta la otra (bueno, en realidad a otro pueblo) y con cosas cargadas, así que en este caso era más que necesario sacar a Klaus de la cochera (sí, le he puesto nombre a mi coche y se llama Klaus)

Entre ambos puntos, mi idea era ir a ver a mi familia que se encontraba en el centro. Os pongo en situación. Ocho de la tarde. Nada más que decir. Aquí es donde se ve el uso abusivo del que hablo. Riadas de coches recorriendo las calles. La situación era imposible. 

En ese momento recordé a mi rejuvenecida BH, que ahora hace las veces de bici urbana. Un tramo que tardé en recorrerlo en coche unos 20 minutos (esto sin aparcar) en bici lo hubiese resuelto en 5 minutos y caminando en 10 ó 15. Insisto, todo esto sin contar el tiempo dedicado a encontrar un sitio para aparcar, hacerlo y caminar hasta el punto de encuentro.

El resultado de todo fue que como no encontraba para aparcar y llevaba unos 35 minutos dentro de Klaus, me fui a casa sin ver a la familia y tras haber perdido una hora de mi vida, además del consiguiente combustible que, al precio que tiene el caldo y teniendo en cuenta que para Klaus la gasolina de 95 es como el caballo para un yonky, pues seguro que me salió la cosa, nunca mejor dicho, por un pico. 

En definitiva, que el coche en ciudad es algo totalmente inútil. Puede que no siempre sea posible ir hasta el centro en bicicleta y no quede más remedio que sacar el coche a pasear, pero estoy más que convencido que el 50% de los trayectos que se suelen realizar en coche (y estoy tirando por lo bajo) pueden hacerse o en bici o andando o en transporte público.

Muchos de los impedimentos que ve la gente a moverse por ciudad en bicicleta van desde el frío hasta el peligro de circular con el resto del tráfico. Pues os digo que frío no pasas ni una gota. No más que andando. Y el tema de lo peligroso de circular por ciudad, ahí tengo que decir que tenéis razón, pero como hay que aportar soluciones, os voy a dar una. Si ese 50% de trayectos en coche innecesarios (tirando por lo bajo, insisto) decidiesen utilizar otras alternativas, entre ellas la bici, el peligro se reduciría muchísimo. Menos coches significa menos peligro, menos contaminación y ciudades más acogedoras.

Como tengo que ir a currar, porque entro a las 23 horas, y voy en bici, me voy a tomar un cafelito muy tranquilo porque como tardo 5 minutos (literalmente). Si fuese en coche, ya tendría que estar saliendo por la puerta y eso que son las 22:30. Pura gestión del tiempo.

 La próxima vez que vayáis a arrancar el coche preguntaros si es del todo necesario.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Sigue la pretemporada a buen ritmo.

¡Hola a todo el mundo!

En un capítulo más de esta pretemporada, hoy tocó salir a correr. ¡Qué refrescante actividad la de hoy! Digo refrescante por lo de salir a correr con -1ºC. Y muy satisfecho porque, como hacía mucho tiempo que no corría de manera habitual, los primeros días me resultó sorprendentemente duro, pero ya estoy cogiendo ritmo

Ayer, sin embargo, me tocó estar en el establo, es decir, ir al gimnasio. No estuvo mal, la verdad. Al menos no pasas frío. Pero me sigo quedando con actividades al aire libre por muy mal tiempo que haga.

De lo que tengo ganas ya es de salir a rodar con la bici. Espero que dentro de no mucho salga un día decente y pueda hacerlo. Además, seguro que el panorama de fondo en dirección norte tiene que ser precioso porque las nevadas en las montañas están siendo copiosas o al menos eso tengo entendido.

Tengo ganas de hacer una ruta por Las Hoces de Vegacervera con el panorama cubierto de nieve. Con mucho cuidado, eso sí, pero es algo que no sería demasiado descabellado.

Hasta que consiga engañar a alguien para acometer esta pequeña aventurilla, voy a seguir preparándome. ¡Nos vemos!

martes, 27 de noviembre de 2012

Qué tiempos aquellos, ¡madre mía!

¡Hola a todo el mundo!

Hoy, al llegar a casa después de entrenar, me sentí muy satisfecho con el trabajo realizado. Un entreno de esos que recuerdas durante tiempo. Pulsaciones constantes, buen ritmo, sensaciones inmejorables...En una palabra. Un éxito de entrenamiento.

Y también ha sido un éxito porque elaboré una teoría durante el mismo que voy a intentar desarrollar y transmitiros. No va a ser fácil habida cuenta que todo surgió mientras, al rodar, miraba el lamentable panorama de las cunetas. Había un número impresionante de botellas de plástico, paquetes de tabaco, latas de cerveza, vidrio y muchas más cosas.

Y mientras miraba esto, os aseguro que bien pegadito a la derecha de la calzada, un tipejo en su coche asesino me pegó una pasada, de esas que te hacen todos los días, pero unos días te sientan mejor que otros, sin embargo, lo que está en juego es lo mismo de siempre. Tu vida. 

De manera inmediata apareció ante mí la forma de una teoría para explicar el por qué de ese comportamiento al volante. Ese comportamiento que hace que cada día cientos de personas estén a punto de MATAR a otros cientos que montan en bici.

Sí. Voy a intentar ligar, de manera digna en forma de teoría, la suciedad y el comportamiento incívico a mandos de un volante.

Para empezar, creo sinceramente que todos esos conductores imprudentes, en su gran mayoría son personas normales, al menos, aparentemente. Seguro que se sientan muchos de ellos a ver el Tour todos los veranos, incluso a alguno o a alguna el ciclismo les encante y tengan una bici con la que hacer sus pinitos. Y digo más. Seguro que les pillas en modo peatón y les preguntas por el tema del 1'5 metros de separación y te digan "¡Por supuesto!" con la boca bien grande y en voz alta. Pero algo pasa que no lo hacen. ¿Qué será?

De igual modo, aquellas personas que se terminan su refresco mientras conducen de camino a casa, con la sensación del trabajo bien hecho, y abren la ventanilla y tiran la lata o la botella por la ventanilla, estoy casi seguro que reciclar les mola mogollón, son amantes de la naturaleza y puede que más de uno vaya a setas los domingos. Seguro que más de un@ habrá dicho "¡Qué guarra es la gente!" cuando se topan con una colilla en la playa y riñen a sus hijos si les ven tirar un papel al suelo. Creo sinceramente que esto es así pero, ¿qué ocurre en ese preciso momento post-refresco?

Por increíble que os parezca, mientras estaba entrenando tuve un momento de lucidez y relacioné ambas cosas. Tienen un denominador común ambas situaciones. Éstas, a su vez, tienen acciones hermanas como pueden ser no recoger los desechos del perro, no ceder el asiento del autobús a una persona mayor y muchas más.

El denominador común, como digo, es el mismo. Se hace llamar MALA EDUCACIÓN.

Porque estoy seguro que si la buena educación reinase como debiera, muchas de esas pasadas que nos hacen todos los días a ras de vida, no se producirían. Es algo muy similar a dejar pasar primero a una mujer. Puede que tenga mucha prisa, pero cedo el paso a una mujer porque tengo BUENA EDUCACIÓN. Esto es lo mismo. Si no puedo adelantar al ciclista porque no cuento con mucha visibilidad, espero y luego paso. ¡No pasa nada! Harás gala de BUENA EDUCACIÓN. Es el único problema.

Voy a pronunciar una palabra por la que alguno puede que me tache de fascista, carca o algo así, pero en estos nuestros días, hemos perdido eso que se llamaban VALORES. Respeto, honestidad.¡Ya sabéis! Todo aquello.

Y puede que alguno piense "Eso no me pasa a mí porque yo digo gracias, por favor y toda la parafernalia". Pero creo que la educación va más allá. Es decir "gracias" y sentirse agradecido. Es pedir "por favor" las cosas y mostrar algo de respeto. Es poner el intermitente y ser plenamente consciente de que lo que adelantamos es un ciclista y que si lo hacemos mal le podemos matar. Es tirar la basura en el cubo de la basura (ahora entendéis el nombre, ¿verdad?) porque si no contaminamos, etc.

Y aunque parezca mentira, creo que tirar una botella por la ventanilla o adelantar a un servidor a 0'15 metros de distancia mientras yo cumplía con mi parte del acuerdo -rodar bien pegado a la derecha-, todo ello tiene que ver con la falta de buena educación reinante en este nuestro mundo. La crisis económica está camuflando muchas otras cosas que ya no es que estén en crisis. Es que están en ruinas. El respeto, la buena educación, el civismo...qué tiempos aquellos, madre mía. 

Resumiendo. Como os decía. ¡Menudo entreno que me ha salido hoy! 137 pulsaciones de media, todas muy contantes, 60Km, buen ritmo, cadencia de 96. Todo genial.